Los juegos de PlayStation que compraste pueden dejar de funcionar y Sony no tiene respuestas claras

Los juegos digitales de PS4 y PS5 comprados desde marzo de 2026 tienen un contador de 30 días: si la consola no se conecta a internet en ese plazo, los títulos dejan de funcionar hasta restablecer la conexión. El fenómeno ya fue verificado técnicamente, pero Sony no ha emitido ninguna declaración oficial y las respuestas de su propio soporte al cliente se contradicen entre sí.

¿Qué se sabe con certeza?

Luego de un incremento de precio de las consolas de Sony, una nueva controversia llega a la desarrolladora japonesa. Los juegos afectados son únicamente los comprados después de mediados de abril de 2026, mientras que los títulos adquiridos antes no muestran el timer. En PlayStation 4 el contador es visible en la sección de información del juego, donde aparecen los campos «Valid Period (Start)», «Valid Period (End)» y «Remaining Time». En PS5 el timer existe pero no se muestra; el jugador solo se entera cuando intenta lanzar el juego y ya venció el plazo. Configurar la consola como «Principal» —el método tradicional para jugar offline— tampoco esquiva el timer. El youtuber Spawn Wave verificó el 27 de abril que juegos comprados en abril efectivamente se bloquean al vencer el contador, mostrando el error «Can’t use this content. Can’t connect to the server to verify your license».

El soporte de Sony dice una cosa, los agentes dicen otra

Aquí está la contradicción central: el bot de soporte oficial de PlayStation describe el sistema con detalle, indicando que los juegos comprados tras la actualización de marzo requieren conexión cada 30 días para validar la licencia. Sin embargo, agentes humanos de Sony niegan que sea una política oficial: «En este momento no existe ningún requisito de que los jugadores re-autentiquen sus compras digitales cada 30 días.» Una fuente anónima citada por Does It Play? sugiere que Sony rompió algo accidentalmente al intentar parchear un exploit, y que el DRM no sería intencional. La teoría más técnica apunta a que el cambio busca bloquear jailbreaks dado que ciertos juegos digitales de PS5 permiten vulnerar el kernel de la consola, y el contador impediría ese método porque las consolas modificadas suelen mantenerse desconectadas.

Por qué importa más allá del corto plazo

Si los timers se convierten en estándar, hay una preocupación real a largo plazo y es que si Sony algún día apaga los servidores de PS4 o PS5, los juegos comprados digitalmente después de mediados de abril de 2026 dependerían de una validación que ya no existiría. No es un escenario inmediato, pero recuerda al debate del «CBOMB» de PS4 en 2021, cuando se descubrió que una batería CMOS muerta podía dejar la consola sin acceso a juegos digitales. El timing de la controversia tampoco es menor. Esta semana, el movimiento Stop Killing Games tuvo su primera audiencia en el Parlamento Europeo, con grupos de derechos del consumidor argumentando que los juegos vendidos deben poder funcionar sin depender de los servidores del editor. Sony, por ahora, guarda silencio.